Formas de prevenir la violencia

La violencia es un tema que lastima a toda la sociedad, no discrimina y lamentablemente en todos los estratos sociales su presencia fragmenta lazos culturales y familiares. Es necesario que se hable del tema, porque muchas veces sin darnos cuenta se afecta la integridad y el respeto que merecen otras personas.


Pues entonces hablemos de su prevención:

Uno de los grandes problemas al momento de luchar contra la violencia, es el apego afectivo de la víctima hacia su victimario. Este hace que muchas veces se justifiquen comportamientos agresivos, o simplemente que se genere una dependencia “afectiva” en la que se normaliza cierto grado de violencia física o psicológica.

Algunos aspectos a tener en cuenta para generar una conciencia sobre la prevención de la violencia son:

Informarse del tema: La mayoría de las personas desconocemos los aspectos cruciales sobre la violencia. Al estudiar y conocer los aspectos que generan violencia, podemos identificar patrones para prevenir situaciones de riesgo.

Generá y fomentá un ámbito de respeto: Tratemos a los demás como nos gustaría que nos traten. Aprendamos que mediante un diálogo respetuoso y tolerancia podemos encontrar puntos de acuerdo para solucionar problemas.

La violencia no se debe aceptar bajo ninguna circunstancia: Los pellizcos, los jalones del brazo o el golpecito, son acciones que deben evitarse siempre. Está comprobado que una vez aceptás esta situación, comienza un proceso de “normalización de la situación”. Es decir, pensás que no fue tan malo y te acostumbrás a las agresiones. Ves esa acción como normal, la aceptás, justificás y perdonás.

Siempre expresá tu postura: Muchas veces pensamos “no quiero generar problemas” o bien, temés que tu pareja se aleje y optás por hacer lo que te pide. Si pensamos diferente, es importante expresarse con firmeza, respeto y claridad.

También es importante:

Educar a nuestros hijos, enseñándoles valores como la responsabilidad, el respeto a la privacidad, la intimidad, el cuerpo propio y de otras personas.

Estableciendo relaciones más justas, equitativas e igualitarias entre hombres y mujeres.

Comunicarse de manera asertiva con tus hijos/as, padres, madres, hermanos, amigos/as, otros familiares, vecino, compañeros de trabajo, escuela o universidad.