Regresar a: SexualidadRegresar a: Hablemos de Sexualidad
Hablemos sobre…

Mis derechos


A partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se reconoce que todas las personas, sin discriminación de ningún tipo: cultural, social, sexo, raza, edad u otros tenemos los mismos derechos, que nos permiten desarrollar nuestras capacidades y potencialidades.

La Convención de las Naciones Unidas por los Derechos de la Niña, Niño y Adolescente de 1989, reconoce que niñas, niños y adolescentes son sujetos de derechos, personas con capacidad de tomar decisiones sobre lo que les conviene y exigir que sus derechos se respeten.

Es importante saber que: Los derechos sexuales y derechos reproductivos son parte de nuestros Derechos Humanos y por lo tanto El Estado y la sociedad debe aceptarlos, respetarlos y garantizarlos.

Los derechos sexuales y derechos reproductivos se relacionan directamente con la vivencia de la sexualidad, implica vivirla de forma positiva, sana, saludable, placentera, libre y sin miedo.

Asumir los derechos sexuales y derechos reproductivos es una responsabilidad individual e implica hacernos responsables de nuestra salud sexual y salud reproductiva.


Los estados deben obligarse a garantizar estos derechos de manera laica, a todas las personas jóvenes independientemente de su edad, color, credo religioso, afiliación política, orientación sexual etc.

Para poder hablar y comprender los derechos sexuales y derechos reproductivos primero debes entender aplenitud lo que es la sexualidad, cómo se vive y se expresa.


Recordá, que debés ver la sexualidad sin miedos, vergüenza, culpa o juicios negativos; si haces esto podrás entender como se da el ejercicio pleno de los derechos sexuales y derechos reproductivos como adolescente o joven.


Es importante saber que: Los derechos sexuales y derechos reproductivos son parte de nuestros Derechos Humanos y por lo tanto El Estado y la sociedad debe aceptarlos, respetarlos y garantizarlos.

Los derechos sexuales y derechos reproductivos se relacionan directamente con la vivencia de la sexualidad, implica vivirla de forma positiva, sana, saludable, placentera, libre y sin miedo.

Otros datos que debes saber:

  • Los derechos sexuales y derechos reproductivos son los derechos humanos interpretados desde la sexualidad y la reproducción humana.

  • Son parte inseparable del derecho a la salud y de los derechos humanos.

  • Por muchos años se vivió la sexualidad solo como un mecanismo para la reproducción humana. Pero podés tener una vida sexual, sin el objetivo de tener hijos.

  • Cuando aparecieron los anticonceptivos de forma masiva, en los años 60, se cambió mucho la idea de la sexualidad como solamente un medio para la reproducción y dió inicio lo que se conoció como la revolución sexual.

Los derechos sexuales reconocen que podés y debés vivir tu propia sexualidad, de manera saludable y placentera sin presiones, ni violencia. Que podés decidir cuándo, cómo, con quién y en qué condiciones iniciar tu vida sexual y que se respeten tus decisiones.


¿Sabes cuáles son tus derechos sexuales?

Si aún no los conoces, aquí te los describimos,

  • Derecho a reconocernos como seres sexuados.

  • El derecho a la intimidad personal y a la vida privada.

  • El derecho a la integridad física, psíquica y social.

  • El derecho a explorar y a disfrutar de una vida sexual placentera.

  • El derecho a la libertad: Tenemos derecho a decidir de manera libre y responsablemente sobre el ejercicio de nuestra sexualidad y nuestra fecundidad. Este derecho abarca un conjunto de libertades, entre las cuales podemos mencionar:
  1. Escoger a nuestra pareja sexual. Nadie puede imponerte una pareja fuera de tu propia elección.

  2. Decidir si queremos o no iniciar nuestra vida sexual. Nadie debe obligarte a tener relaciones sexuales contra tu voluntad. La decisión de iniciar o no tu vida sexual depende sólo de uno mismo, somos nosotros mismos la única persona que puede saber si quiere o no tener relaciones sexuales y con quién.

  3. Podés elegir y expresar libremente tu orientación sexual e identidad de género. Sin temor al rechazo o la discriminación, demandando el respeto y respetando las opciones sexuales de otras personas.

  4. Tener libertad de formar o no, una familia. Así como hay diferentes tipos de familia, hay personas que deciden no crear sus propias familias, prefieren quedarse solteros o solteras o ingresar a la vida religiosa, por ejemplo.
  • El derecho a demandar y recibir información y conocimientos adecuados acerca de la sexualidad (este derecho incluye recibir información sobre las enfermedades de Transmisión Sexual, el VIH y el Sida).

  • Acceder a una educación integral de la sexualidad oportuna, laica, científica y con enfoque de género.

  • Derecho que se respete tu cuerpo.

  • El derecho a recibir protección ante la amenaza o la violación de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Derechos Reproductivos: Estos derechos nos despierta la conciencia para tomar decisiones oportunas sobre nuestra fecundidad o reproducción. Comprenden también a tener acceso a servicios de salud reproductiva enfocados a la prevención del embarazo no deseado o a temprana edad, prevención del cáncer del útero y mamas y prevención de cáncer de próstata.


Si sos adolescente o joven, tuviste relaciones sexuales y quedaste embarazada, los derechos reproductivos te garantizan la debida atención en salud para una maternidad segura sin discriminación ni prejuicios.


La reproducción es la posibilidad de tener hijos e hijas. Estos derechos se refieren al bienestar físico, mental y social del que debemos gozar en lo relacionado con nuestro sistema reproductivo y a todo lo que a éste se refiere. Lo más importante es que estos derechos, nos garantizan la posibilidad de decidir si quiero tener o no hijos, cuántos tener, cuándo tenerlos y con quién puedo procrearlos.

Hablemos de los derechos reproductivos:

  • El derecho a la atención y a la protección de la salud.

  • El derecho a la igualdad y a la no discriminación.

  • Derecho de hombres y mujeres a participar con iguales responsabilidades en la crianza de niños/ as, asumiendo una educación que construya identidades propias más allá de los roles de género tradicionales.

  • El derecho a los beneficios del progreso científico.

  • El derecho de las mujeres a no ser rechazadas en la escuela o en el trabajo por estar embarazadas.

  • El derecho a participar con voz y voto en la creación de programas y políticas de salud sexual y salud reproductiva de y para adolescentes y jóvenes.

  • Derecho a la anticoncepción y anticoncepción de emergencia.

  • Confidencialidad en los servicios de salud recibido.

  • Derecho a la atención en salud durante el embarazo, parto y post parto sin ningún tipo de discriminación.

  • Derecho a practicarte un aborto si así lo deseas o si el bebé viene con malformaciones congénitas, si es producto de una violación o si el bebé es hijo de una madre con VIH y éste tiene altas probabilidades de nacer con el virus.

Nota importante: El aborto en Nicaragua no es permitido en ninguna condición o circunstancia, sin embargo, este derecho forma parte de los derechos reproductivos y te lo damos a conocer para que sepas que existe.

  • Decidir cuándo quiero tener hijos, cuántos debo tener, el espaciamiento entre un hijo y otro y con quién quiero y puedo tenerlos.

Existen condiciones que limitan el ejercicio pleno de los derechos sexuales y derechos reproductivos, aunque éstos han sido internacionalmente reconocidos, aceptados y ratificados por los Estado y gobiernos de turno; la construcción cultural, la desigualdad e inequidad de género, la discriminación y la pobreza son alguno de los aspectos que limitan dicho ejercicio.

¿Querés conocer situaciones donde se desconocen, irrespetan y violan los derechos sexuales y derechos reproductivos?

  • A nivel cultural se nos educa y enseña a no hablar de sexualidad y verla única y exclusivamente con fines reproductivos, pero no es así, la reproducción es solamente una parte mínima de la sexualidad; debes aprender a conocer tu cuerpo, saber que te gusta y que no, relacionarte con tu entorno, si así lo decidís podés iniciar tu vida sexual y hacer todo aquello que como persona te hace sentir feliz, realizado/a y seguro etc.

  • Los temas de sexualidad no es algo que se aborde abiertamente en el seno de la familia. A tus padres les da miedo, vergüenza y temor solo pensar que puedes preguntarle algo sobre sexualidad porque piensan que al responderte te dan la pauta o el permiso indirecto a tener relaciones sexuales.

  • A pesar que en Nicaragua se han instaurado clínicas especializadas para adolescentes y jóvenes los servicios que prestan son insuficientes o no existen en aquellos lugares más alejados de las ciudades.

  • Si tenés una orientación sexual o identidad de género distinta a la normalmente aceptada y la das a conocer de forma abierta te invisibilizan y niegan tus derechos sexuales y derechos reproductivos.

  • La construcción de género tradicional prepara a la mujer para ser madre y ocuparse de la casa y al hombre a tener libertad sexual, social y económica. Caso contrario a la mujer. Este mandato cultural limita el desarrollo en todo aspecto de las mujeres, más aún cuando fuiste educada y criada en zonas rurales.

  • La mujer sigue siendo vista como objeto sexual y es obligada a tener relaciones sexuales sin su consentimiento y ese hecho tiene un solo nombre, abuso sexual.

  • Las mujeres son víctimas de chantaje y obligadas a sostener relaciones sexuales con sus novios por temor a ser abandonadas porque aman a esa persona o con sus jefes para conservar su empleo.

Todas las personas tienen la responsabilidad de promover, defender y exigir que se garanticen sus derechos sexuales y derechos reproductivos.

Como adolescente o joven ¿Qué podés hacer?
  • Integrarte a organizaciones sociales que desarrollan acciones en estos temas; ellos te informarán de forma clara, científica y sin vergüenza, te dirán las cosas como son.

  • Construir relaciones justas, iguales y equitativas con hombres y mujeres basados en el respeto a los derechos de cada uno/a.

  • Promover y adoptar estilos de vida saludable que garanticen tu bienestar físico y mental y desarrollo personal.

  • Promover y organizar grupos de compartir o redes de apoyo para ir desmitificando el tema de sexualidad y, por ende, ejercer libremente tus derechos sexuales y derechos reproductivos.

  • Demandar al estado el cumplimiento y garantía de tus derechos sexuales y derechos reproductivos, priorizando el acceso a información laica, científica y a servicios de salud sin discriminación de ningún tipo.

  • Organizar redes de jóvenes que utilicen de los medios de comunicación tradicionales y nuevos para contar sus casos y aprender unos de otros, encontrar elementos en común y crear comunidades en persona y online. En otras palabras, utilizar todos los medios de comunicación a tu alcance para la promoción de los derechos sexuales y derechos reproductivos.

Debes aprender que es tu responsabilidad informarte sobre los derechos sexuales y derechos reproductivos para promoverlos y exigir sean garantizado por parte del Estado y respetados por la sociedad. Todas y todos debemos ejercer nuestros derechos sin temor.



Regresar a: SexualidadRegresar a: Hablemos de Sexualidad