Consecuencias de la Violencia

Numerosas experiencias tenemos en el país que evidencian que la mayoría de las mujeres que mueren asesinadas por su compañero amoroso o cónyuge actual o anterior


CONSECUENCIAS FÍSICAS

Femicidio: Numerosas experiencias tenemos en el país que evidencian que la mayoría de las mujeres que mueren asesinadas por su compañero amoroso o cónyuge actual o anterior. Este delito está tipificado como Femicidio. En Nicaragua está penado con prisión que va desde los 20 a 30 años en dependencia de las condiciones en las que se presentaron los hechos.

Lesiones graves: Las lesiones sufridas por las mujeres debido al maltrato físico y sexual pueden ser sumamente graves. Muchos incidentes de agresión dan lugar a lesiones que pueden variar desde equimosis (golpes y moretones) a fracturas hasta discapacidades crónicas. Un alto porcentaje de las lesiones requiere tratamiento médico.

Lesiones durante el embarazo: Se ha identificado la violencia durante el embarazo como un riesgo a la salud tanto de la madre como del feto no nacido. Las evidencias sobre esta situación han indicado mayores niveles de diversas condiciones.

Lesiones a los niños: Los niños/as en las familias violentas pueden también ser víctimas de maltrato. Con frecuencia, los niños/as se lastiman mientras tratan de defender a sus madres. Muchas veces en el seno de la familia se ha visto la violencia como una manera de educación desde temprana edad. La persona que la sufre crece con resentimiento hacia quien la ejercía y es en este punto cuando inicia a verse como algo normal.

Vulnerabilidad a las enfermedades: Si se comparan con las mujeres no maltratadas, las mujeres que han sufrido cualquier tipo de violencia tienen mayor probabilidad de experimentar una serie de problemas de salud graves.

Embarazo no deseado a temprana edad: La violencia contra la mujer puede producir un embarazo no deseado, ya sea por violación o al afectar la capacidad de la mujer de negociar el uso de métodos anticonceptivos. Por ejemplo, algunas mujeres pueden tener miedo al plantear el uso de un método anticonceptivo con sus parejas por temor de ser golpeadas o abandonadas.

Ponele mente a esto: Los adolescentes que son maltratados o que han sido maltratados cuando niños, tienen menos probabilidad de desarrollar un sentido de autoestima y pertenencia que los que no han experimentado maltrato. Estos adolescentes tienen mayor probabilidad de descuidarse e incurrir en comportamientos poco saludables y arriesgados como tener relaciones sexuales de forma temprana y sin protección. Las niñas que han sido maltratadas sexualmente (durante la niñez) tienen un riesgo mucho mayor de embarazo no deseado durante la adolescencia.

Tomá Nota: En los países en que el aborto es ilegal y penalizado (prisión para la mujer y el médico que lo realiza), como el caso de Nicaragua, las mujeres pueden recurren a abortos ilegales y clandestinos que ponen en riesgo sus vidas y dejan consecuencias severas a nivel físico y psicológico.

La mayor vulnerabilidad de las mujeres maltratadas se puede deber en parte a la inmunidad reducida debido al estrés que provoca el maltrato (es decir, se acostumbran a esta violencia, minimizan sus efectos y además sienten que ellas la provocan). Por otra parte, también se ha responsabilizado al auto descuido y a una mayor actitud a tomar riesgos. Se plantea que las mujeres maltratadas al verse afectada su autoestima tienen mayor probabilidad de fumar, tomar o consumir cualquier droga que aquellas sin antecedentes de violencia.

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS

  • Suicidio: En el caso de las mujeres golpeadas o agredidas sexualmente, el agotamiento emocional y físico puede conducir al suicidio. Estas muertes son un testimonio dramático de la escasez de opciones de que dispone la mujer para escapar de las relaciones violentas. El suicidio no es un efecto exclusivo de mujeres agredidas sexualmente, solo que es más común verlo en esta población, pero también puede suscitar en mujeres que sufren cualquier otro tipo de violencia.
  • Problemas de salud mental: Las mujeres maltratadas experimentan enorme sufrimiento psicológico debido a la forma en que se ejerce violencia hacia ellas. Muchas están gravemente deprimidas o ansiosas, mientras otras muestran síntomas del trastorno de estrés postraumático. Es posible que estén fatigadas en forma crónica, pero no pueden conciliar el sueño; pueden tener pesadillas o trastornos en los hábitos alimentarios; recurrir al alcohol y las drogas para disfrazar su dolor; o aislarse y retraerse, sin darse cuenta parece que se están metiendo en otros problemas igual de graves y dañinos.

¿Qué otras manifestaciones o situaciones evidencian que una persona (sobre todo mujeres, niños/as y adolescentes) se encuentra en una situación de violencia?

  • Aislamiento social.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Problemas de ansiedad.
  • Depresión generalizada por cualquier causa.
  • Ideas o tentativas de suicidio (sin éxito alguno, queda a nivel de intento)
  • Mayor insatisfacción con su vida.
  • Problemas dentro de su propia familia.

Ojo, pestaña y ceja: Las víctimas de violencia no suelen pedir ayuda a sus familiares ni conocidos, por lo tanto, debés estar atento/a si tenés sospechas que un familiar, amigo/a o tu propio hijo/a se encuentre en esta situación.