Ciclo de violencia

El ciclo de la violencia es un modelo desarrollado para explicar la complejidad y la co-existencia del abuso con comportamientos amorosos. Tiene varias fases que te compartiremos a continuación.


Ciclo de la violencia

Acumulación de la tensión

En esta fase básicamente se producen diferencias, discusiones, no se llega al punto de la violencia como tal, pero si se va creando tensión, la persona victimaria va disminuyendo “su tolerancia” hacia la víctima y esta a su vez va acrecentando su temor hacia la persona victimaria.

Explosión violenta

Esta fase es cuando se libera toda esa tensión acumulada en diferentes formas, puede ser una agresión verbal, física y/o psicológica que marque a la víctima.

Luna de Miel

Si la víctima no muere, la persona victimaria (o agresor) actuará sumamente arrepentida y le pedirá perdón a la víctima, asumirá una actitud cariñosa, le hará creer a la víctima que lo sucedido no volverá a repetirse, lo cual es mentira.

Después de la luna de miel inicia nuevamente la fase de acumulación de tensiones y así continúa de manera cíclica hasta que la víctima decide romper el silencio y salir de ese ciclo.

No dejés de tomar en cuenta esta nota: En otras situaciones el ciclo termina cuando el agresor mata a la víctima. En este punto es muy común que el agresor se muestre arrepentido y busque el perdón en sus seres más queridos (hijo, hijas etc).

Con el pasar del tiempo el victimario encuentra a alguien más a quien convertir en su víctima e inicia nuevamente el ciclo de la violencia.

Una persona que se encuentra en un ciclo de violencia refleja su condición de diferentes maneras y en distintos espacios; por ejemplo:

  • Como trabajador o trabajadora, afecta su salud psico-física y puede producir consecuencias negativas en sus relaciones sociales en general y familiares en particular.
  • En la organización o institución para la que labora, produce malestar entre los compañeros/as, disminución en la productividad, desaprovechamiento de capacidades, pérdidas económicas, desprestigio social y laboral.
  • En su desarrollo ante la sociedad, consolida el estigma y discriminación hacia las personas afectadas.
  • En su comportamiento individual, se muestra temerosa, con miedo, retraídas, introvertidas y se sienten prisioneras del tiempo, convierten su casa en el único espacio de convivencia.
Si querés salir del ciclo de la violencia: buscá ayuda y apoyo profesional, andá donde un o una psicóloga y hablá sin miedo ni temor de tu situación. No es cuestión de una sola visita, debés asistir a la consulta psicológica cuantas veces te lo indique el profesional. Siempre hacete acompañar de una persona de tu entera confianza para que te sintás más segura, protegida y no te falten las fuerzas.