Sexo y Género

A menudo se tiende a confundir los términos Sexo y Género. Son dos conceptos muy diferentes que tienen mucha influencia en nuestra vivencia de la sexualidad. Acá te explicamos las diferencias entre uno y otro.


Sexo: “Se refiere al conjunto de características biológicas con las que nacemos, que nos definen como hombre o como mujer. Las mujeres nacen con vagina y vulva. Los hombres nacen con pene y testículos”. Estas características biológicas permiten diferenciar físicamente un sexo del otro.

Existen dos sexos biológicos: hombre y mujer, sin embargo, existen casos alrededor del mundo que nos encontramos a personas que tienen características biológicas de ambos sexos; a estas personas se les denomina Intersexuales (antes conocidos como hermafroditas, sin embargo, se ha calificado este término como despectivo, por lo que ya no se les llama así).

Género se refiere a los roles, atributos y expectativas que cada sociedad y cultura asigna a hombres y mujeres, de acuerdo a lo que creen que debe ser un hombre o una mujer.

El género refleja las relaciones de poder entre hombre y mujer (es común que el hombre tome las decisiones sobre la mujer), en la relación de pareja, en la familia, en el ámbito laboral, en el jurídico y en todas las actividades del quehacer cotidiano.

¿Qué son los estereotipos de Género?

Son todas las actitudes, etiquetas, roles y comportamientos (deseados culturalmente) que nos enseñan que debemos cumplir a nivel social, económico y cultural.

Al nacer nuestros padres nos “asignan” una mochila llena de estereotipos, actitudes, roles, comportamientos y sentires que debemos ir consolidando conforme avanzamos en cada etapa de la vida. Si te tocó un par de padres “machistas” (las mujeres también tienden a ser machistas) tu mochila estará llena de cosas que limitarán la vivencia plena de tu sexualidad y vivirás cumpliendo expectativas del resto de personas y no vas a sentir que vivís una vida feliz y completa.

Tomá nota: A diferencia del sexo (biológico), el género es aprendido.

Socialmente nos enseñan cómo debe ser y comportarse un hombre o una mujer, en dependencia del sexo biológico con el que nace. Desde los primeros meses de tu nacimiento (si no es que desde que estas en vientre) y durante toda tu etapa de niñez, te asignan roles específicos que suponen debés cumplir, así como actitudes que debés tener para poder ser de futuro un verdadero hombre o una verdadera mujer.

Tomá nota de algunas de las cosas que se remarcan y no son positivas en los estereotipos de género, Se mal enseña que un hombre deber ser:

  • Fuerte
  • Valiente
  • Conquistador
  • Mujeriego (Entre más mujeres tengas más hombre sos)
  • Proveedor
  • Jefe de familia
  • Violento
  • Tosco
  • Que no demuestre sus sentimientos y afectos.
  • No debe llorar
  • Deben ser profesionales
  • Son dueños del ámbito público
  • Debe tomar siempre la iniciativa sobre todo en los asuntos amorosos.

Es muy importante que sepás:

Los estereotipos de género propician o son fuentes de injusticias y desigualdades que afectan a aquella persona que vive su vida cumpliendo dichos estereotipos o expectativas sociales.

El género no es cosa sólo de mujeres, también los hombres pueden y deben hablar de género, pero desde una visión constructiva para propiciar las bases de relaciones más justas, igualitarias y equitativas entre sus pares y con el sexo opuesto.

Debemos romper con todos los estereotipos de género que no nos permiten avanzar como sociedad y humanidad.

Algunas preguntas frecuentes:

Hay personas que a pesar de haber nacido biológicamente hombre o mujer deciden en algún momento de su vida realizarse una reasignación de sexo (este es un proceso costoso y no disponible en muchos países), por supuesto además implica todo un proceso y un tiempo considerable en el cual la persona deberá interiorizar cómo se siente con su sexo biológico y por qué desea cambiarlo. Acá, entran en juego otros aspectos como la orientación sexual y la identidad de género.

Con el ejemplo anterior, podemos decir que, si bien nacemos hombres o mujeres anatómicamente, no siempre esto coincide con la forma en que nos asumimos desde la identidad de género.

Puede pasar que físicamente siendo un hombre te identifiqués como mujer o al contrario, que siendo físicamente mujer te sintás, actúes y querrás verte como un hombre.

“La identidad de género es el grado en que cada persona se identifica y reconoce a sí misma como masculina o femenina o alguna combinación de ambos”.

La identidad de género es siempre una definición propia que nos hacemos de nosotros mismos. No es aquello que otros u otras dicen que somos o desean que seamos.

No hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, existen otras formas de expresarlos. La identidad de género de una persona puede ser independiente del sexo con el que nació y de su orientación sexual.

Tomá nota: La identidad de género no se relaciona con quién te atrae, sino con quién o como te identificas a vos mismo (a): si como hombre o mujer.

Si conoces de alguien que aún no define su identidad de género, debes apoyarle y respetar su proceso y decisión; también podés recomendar que escriba al Chat de Tomá Nota.